El chofer de Emilio Monzó: un “perejil” con negocios narcos que complica a Cambiemos

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El vínculo que existe entre Emilio Monzó y su chofer, Eduardo Ezequiel Figueroa, ambos de Carlos Tejedor, no solo se forjó en la Cámara de Diputados, sino que viene de hace años y desde la juventud; por lo que el legislador además de hacerse el sonso, no quiere quedar pegado al “mundo narco” de su amigo de la infancia.

Las pruebas de que los une una férrea amistad están a la vista y más que claras. Desde las redes sociales, el mismo conductor del Bora negro en donde se le incautó un gran cargamento de droga, subió a su Instagram personal, una foto con el hijo del diputado. Allí, en tono gracioso, señaló que “pensar cuando te conocí, te cambiaba los pañales en los viajes arriba del auto cuando tenías 2 años”.

De esta manera, queda demostrado que la relación es de más de 20 años, ya que la edad del hijo ronda los 25, y estuvo laburando codo a codo hasta el episodio de droga y al problema que se armó en torno a esto.

El vehículo Volkswagen Bora, pertenece a la flota oficial de la Cámara de Diputados y se encuadra dentro la Dirección de Contaduría y Administración de la Honorable Cámara de la Nación. Así, Monzó está más complicado.

Negocio en las cárceles

Como si fuera poco, el chofer no solo se dedicaba a manejar el auto oficial, sino que también tenía un negocio bastante fructífero dentro de las unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires.

Al parecer, surgieron nuevas pruebas que complicarían la situación de Eduardo Ezequiel Figueroa, quien vendía e ingresaba rivotril y marihuana en sus partes íntimas a una unidad penitenciaria. El contacto dentro de la cárcel era su amigo Enrique “Quique” Genoud, quien estuvo detenido y ya se encuentra en libertad, con el beneficio de “prisión domiciliaria” en City Bell, en un domicilio que compartía con el chofer y en donde se encontró una gran cantidad de estupefacientes.

En torno a todas estas maniobras sumamente oscuras, entre el chofer y amigo íntimo de Monzó, los cargamentos de drogas, los negocios en Puerto Madero en donde se lava plata del narcotráfico, también complicarían a la cúpula de la provincia de Buenos Aires. Sería un círculo vicioso y de nunca acabar. Cambiemos debe dar explicaciones.

Fuente: AgenciaNova

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